Posts Tagged ‘ Arte ’

Jacques Henri Lartigue. Cómo llenar una estilográfica

52fe24e2653261912-016-lrt3045v

Siendo pintor, ¿cómo considera la fotografía?

Tengo dos pares de ojos: uno para pintar, otro para tomar fotografías. Hay poca relación entre ambos.

¿Piensa en las fotografías como documentos o como objetos artísticos?

Tomo fotografías con amor, así que trato de convertirlas en objetos artísticos. Pero las hago para mí, primero y ante todo, y eso es importante. Si al mismo tiempo son objetos artísticos, estoy conforme. De hecho, es lo que escribo en mi diario lo que más me interesa; escribo con amor, y trato de expresar las cosas lo mejor que puedo.

¿Ve usted el mundo con los mismos ojos de ternura con que lo miraba cuando era un niño?

Afortunadamente, aún soy un niño. Me parece que los seres humanos tienden a hundirse cada vez más cuando envejecen. Uno siempre debe procurar mantenerse infantil, alegre, feliz.

jacques-henri-lartigue-4

¿Puede uno aprender a ser fotógrafo? ¿Cómo enseñaría usted la fotografía?

Primero hay que aprender cómo mirar, cómo amar. Lo mismo ocurre para pintar y para escribir.

¿Es necesario un ambiente especial?

En realidad, no lo creo. No creo tampoco que se aprenda a tener un entusiasmo nervioso. Eso sale de las tripas. No podría enseñar a nadie. Lo mismo sucede para escribir. Todo lo que se le puede enseñar a un escritor es cómo llenar su estilográfica y coger una hoja de papel…

¿Le hace feliz el papel de hombre de corazón ligero?

Tengo el corazón ligero y por eso soy feliz… ¡Y no al revés!

Jacques-Henri-Lartigue-VO6

Extractos de una entrevista de 1974 publicada en Diálogos con la fotografía.

Anuncios

Carta de Stephen Shore a un joven artista

La entrada más visitada de este año ha sido la Carta de Sebastiao Salgado a jóvenes fotógrafos, así que acabamos el último especial de este año con una carta que escribió Stephen Shore a un joven artista.

stephen shore_4

West Ninth Avenue, Amarillo, Texas, 2 de octubre de 1974

Querido joven artista,

Sí, creo que puedes hacer ambas cosas, participar en el mundo del arte y mantener tu integridad. Pero tu éxito haciéndolo depende de la relación que tengas con tu obra.

He estado dando clases en el Bard College durante más de veinte años. También he tenido la oportunidad de conocer a muchos estudiantes graduados en diferentes universidades a lo largo de los años. Cada vez me encuentro a más estudiantes a los que les mueve el deseo de tener una exposición en Chelsea y ser artistas de éxito. Desde luego, no todos los estudiantes pero sí he notado un cambio claro.

Es comprensible, por supuesto. Pero, para mí, tiene poco que ver con el porqué hago arte. Creo que el arte está hecho para explorar el mundo y la cultura, para explorar el medio que has elegido, para explorar dentro de uno mismo.  Está hecho para comunicar, a través del lenguaje de la técnica, una percepción, una observación, un punto de vista, un estado emocional o mental. Está hecho para contestar, o intentar contestar, preguntas. Está hecho para divertirnos. En resumen, está hecho para responder demandas y necesidades personales.

Un estudiante puede ver una gran obra de arte y decirse a sí mismo ‘esto es una gran obra de arte. Yo también quiero hacer una gran obra de arte’ y así el estudiante empieza a intentarlo. Y si tiene un poco de talento, puede producir algo que se parezca a una obra de arte -casi convincente. Si alguien no supiera nada más, podría confundirlo con una obra de arte. El único problema es que la gran obra de arte que el estudiante admiraba no había sido concebida con los mismos motivos. Fue la consecuencia de la búsqueda personal del artista.

stephen shore_1

Second Street, Ashland, Wisconsin, 9 de julio de 1973

Tener ambición no es un problema. De hecho, la ambición es necesaria para ser capaz de sacar el tiempo necesario de las actividades de tu vida diaria para producir tu trabajo. La cuestión es cómo orientar esa ambición. Si sigues tu camino personal, exponer y vender tu obra no te hará ningún daño. De hecho, quizá te podrías ganar la vida con ello, incluso vivir muy bien. No tiene nada de malo. El problema viene cuando el mercado empieza a influir en tus motivos y decisiones. Si tu trabajo necesita evolucionar y cambiar, puede significar que abandones lo que un día te trajo reconocimiento.

Por supuesto, quieres establecer tu propia voz como artista y, como dices, ‘desarrollar un sentido de identidad’. Pero si te esperas a saber que por fin lo has encontrado, quizás nunca llegues a exponer. Encontrar tu propia voz puede ser un proceso pero no un objetivo. Tengo estudiantes que empiezan a estudiar fotografía en la universidad y me dicen que quieren ‘expresarse a sí mismos’ y pienso ‘tienes sólo dieciocho años ¿cómo puedes expresarte a ti mismo cuando ni si siquiera te conoces?’ Pero eso no debe desanimarlos. En el aprendizaje y la práctica del arte, pueden embarcarse en el sendero del conocimiento de sí mismos.

Tengo una sola cosa más que añadir. Al hacerlo, puede que te esté malinterpretando y menospreciando pero tengo la sensación, por el tono de tu carta, de que estás usando tu dilema moral como excusa para no implicarte en tu trabajo y tu vulnerabilidad para evitar mis críticas. Corta el rollo.

Buena suerte y mis mejores deseos,

Stephen Shore,

Tivoli, Nueva York.

Uncommon Places, Habitación 115, Holiday Inn, Belle Glade, Florida, 14 de Noviembre de 1977

Uncommon Places, Habitación 115, Holiday Inn, Belle Glade, Florida, 14 de noviembre de 1977

Original en inglés.

A lo mejor también te interesan:

– Carta de Sebastiao Salgado a jóvenes fotógrafos.

– Carta de Paul Strand a los estudiantes de fotografía. (1923)

– Carta de Sergio Larrain sobre la fotografía

– Paul Graham habla sobre la fotografía

– “Cartas a un joven poeta” de Rainer María Rilke

Carta de Stephen Shore a un joven artista.

La entrada más visitada de este año ha sido la Carta de Sebastiao Salgado a jóvenes fotógrafos, así que acabamos el último especial de este año con una carta que escribió Stephen Shore a un joven artista.

stephen shore_4

West Ninth Avenue, Amarillo, Texas, 2 de octubre de 1974

Querido joven artista,

Sí, creo que puedes hacer ambas cosas, participar en el mundo del arte y mantener tu integridad. Pero tu éxito haciéndolo depende de la relación que tengas con tu obra.

He estado dando clases en el Bard College durante más de veinte años. También he tenido la oportunidad de conocer a muchos estudiantes graduados en diferentes universidades a lo largo de los años. Cada vez me encuentro a más estudiantes a los que les mueve el deseo de tener una exposición en Chelsea y ser artistas de éxito. Desde luego, no todos los estudiantes pero sí he notado un cambio claro.

Es comprensible, por supuesto. Pero, para mí, tiene poco que ver con el porqué hago arte. Creo que el arte está hecho para explorar el mundo y la cultura, para explorar el medio que has elegido, para explorar dentro de uno mismo.  Está hecho para comunicar, a través del lenguaje de la técnica, una percepción, una observación, un punto de vista, un estado emocional o mental. Está hecho para contestar, o intentar contestar, preguntas. Está hecho para divertirnos. En resumen, está hecho para responder demandas y necesidades personales.

Un estudiante puede ver una gran obra de arte y decirse a sí mismo ‘esto es una gran obra de arte. Yo también quiero hacer una gran obra de arte’ y así el estudiante empieza a intentarlo. Y si tiene un poco de talento, puede producir algo que se parezca a una obra de arte -casi convincente. Si alguien no supiera nada más, podría confundirlo con una obra de arte. El único problema es que la gran obra de arte que el estudiante admiraba no había sido concebida con los mismos motivos. Fue la consecuencia de la búsqueda personal del artista.

stephen shore_1

Second Street, Ashland, Wisconsin, 9 de julio de 1973

Tener ambición no es un problema. De hecho, la ambición es necesaria para ser capaz de sacar el tiempo necesario de las actividades de tu vida diaria para producir tu trabajo. La cuestión es cómo orientar esa ambición. Si sigues tu camino personal, exponer y vender tu obra no te hará ningún daño. De hecho, quizá te podrías ganar la vida con ello, incluso vivir muy bien. No tiene nada de malo. El problema viene cuando el mercado empieza a influir en tus motivos y decisiones. Si tu trabajo necesita evolucionar y cambiar, puede significar que abandones lo que un día te trajo reconocimiento.

Por supuesto, quieres establecer tu propia voz como artista y, como dices, ‘desarrollar un sentido de identidad’. Pero si te esperas a saber que por fin lo has encontrado, quizás nunca llegues a exponer. Encontrar tu propia voz puede ser un proceso pero no un objetivo. Tengo estudiantes que empiezan a estudiar fotografía en la universidad y me dicen que quieren ‘expresarse a sí mismos’ y pienso ‘tienes sólo dieciocho años ¿cómo puedes expresarte a ti mismo cuando ni si siquiera te conoces?’ Pero eso no debe desanimarlos. En el aprendizaje y la práctica del arte, pueden embarcarse en el sendero del conocimiento de sí mismos.

Tengo una sola cosa más que añadir. Al hacerlo, puede que te esté malinterpretando y menospreciando pero tengo la sensación, por el tono de tu carta, de que estás usando tu dilema moral como excusa para no implicarte en tu trabajo y tu vulnerabilidad para evitar mis críticas. Corta el rollo.

Buena suerte y mis mejores deseos,

Stephen Shore,

Tivoli, Nueva York.

Uncommon Places, Habitación 115, Holiday Inn, Belle Glade, Florida, 14 de Noviembre de 1977

Uncommon Places, Habitación 115, Holiday Inn, Belle Glade, Florida, 14 de noviembre de 1977

Original en inglés.

A lo mejor también te interesan:

Carta de Sebastiao Salgado a jóvenes fotógrafos.

Carta de Paul Strand a los estudiantes de fotografía. (1923)

Carta de Sergio Larrain sobre la fotografía

Paul Graham habla sobre la fotografía

“Cartas a un joven poeta” de Rainer María Rilke

Paul Graham. Hay que tener hambre

Nueva Orleans, 2004. De la serie A shimmer of possibility.

Nuestra idea de “un buen trabajo” viene de nuestra educación, de las exposiciones, de los libros y artículos que leemos. Por lo tanto, hay que educarse, tener hambre. Hay que aprovechar el tiempo al máximo: leer, ver, pensar, mirarlo todo: películas, a la gente, a todo lo que tenemos alrededor. Ir a galerías y museos regularmente. La gente quiere tener éxito, es natural, pero a veces ser desconocido es lo mejor que te puede pasar como artista. ¡Todo el mundo ama un descubrimiento! Pero lo importante es el trabajo, no descartar a priori cosas que no se entienden. El arte no es un truco. La idea que tienes por “buen trabajo” puede cambiar, profundizarse, madurar. El trabajo que no te gustaba hace cinco años ahora puedes verlo como algo increíble.

Nueva Orleans, 2004. De la serie A shimmer of possibility.

Citas: Paul Graham

Nueva Orleans, 2004. De la serie A shimmer of possibility.

Nuestra idea de “un buen trabajo” viene de nuestra educación, de las exposiciones, de los libros y artículos que leemos. Por lo tanto, hay que educarse, tener hambre. Hay que aprovechar el tiempo al máximo: leer, ver, pensar, mirarlo todo: películas, a la gente, a todo lo que tenemos alrededor. Ir a galerías y museos regularmente. La gente quiere tener éxito, es natural, pero a veces ser desconocido es lo mejor que te puede pasar como artista. ¡Todo el mundo ama un descubrimiento! Pero lo importante es el trabajo, no descartar a priori cosas que no se entienden. El arte no es un truco. La idea que tienes por “buen trabajo” puede cambiar, profundizarse, madurar. El trabajo que no te gustaba hace cinco años ahora puedes verlo como algo increíble.

Nueva Orleans, 2004. De la serie A shimmer of possibility.

Paul Strand. Carta a los estudiantes de fotografía

Carta de Paul Strand a los estudiantes de fotografía

Retrato de un joven. Paul Strand. Gondeville, Charentes, Francia 1951.

Carta a los estudiantes de fotografía

Paul Strand, 1923

Todos somos estudiantes, algunos lo son por mas tiempo que otros más experimentados. Cuando dejéis de ser estudiantes, puede que dejéis de estar vivos en lo que concierne al sentido de vuestro trabajo. Por lo tanto hablo de estudiante a estudiante. Quiero deciros, pues, que antes de dedicar tiempo a la fotografía (que por otro lado os tomará mucho) pensad hasta que punto es importante para cada uno de vosotros.

Si lo que realmente perseguís es pintar u otra cosa, entonces no fotografiéis, salvo que se trate de pura diversión. La fotografía no es un atajo para llegar a la pintura, para llegar a ser artista o para cualquier otra cosa. Por otro lado si la cámara y sus materiales os fascina y motiva vuestra energía y vuestro respeto, aprended a fotografiar. Descubrid primero qué puede hacer esta cámara y estos materiales sin ninguna interferencia, únicamente con vuestra propia visión. Fotografiad un árbol, una máquina, una mesa, cualquier trasto viejo; hacedlo una y otra vez modificando la luz. Observad lo que registra vuestra película, descubrid los resultados que se obtienen con los distintos tipos de papel y gradaciones. Las diferencias de color que pueden obtenerse utilizando uno u otro revelador y en qué forma estas diferencias cambian la expresividad de la imagen. El campo es ilimitado, inagotable, sin salir de las fronteras naturales del medio. En resumen, trabajad, experimentad y olvidaros del Arte, del pictorialismo y de otras palabras en mayor o menor grado carentes de sentido.

Ved libros de autor, exposiciones, por lo menos conoceréis lo que han hecho los fotógrafos. Y observad también críticamente lo que se este haciendo en general y lo que cada uno de vosotros realiza ahora. Algunos han dicho que Stieglitz tenía fuerza porque hipnotizaba a sus modelos. Id y mirad lo que ha hecho con sus nubes; descubrid si sus poderes hipnóticos se extendían también sobre los elementos. Observad todas estas cosas. Ved qué significan para vosotros; asimilad lo que podáis y olvidaros del resto. Sobre todo mirad las cosas que os rodean, vuestro mundo inmediato. Si estáis vivos significará algo para vosotros y, si os interesáis lo suficiente por la fotografía y sabéis como usarla, querréis fotografiar ese significado.

Si permitís que la visión de otra gente se interponga entre el mundo y vuestra propia visión conseguiréis algo ordinario y sin sentido: fotografía pictorialista. Pero si conserváis esta visión clara, conseguiréis algo que por lo menos será una fotografía con vida propia, al igual que un árbol o una caja de cerillas, siempre que creáis que estas cosas tienen vida propia. Para conseguir esto no existen atajos, ni fórmulas, ni reglas; únicamente en todo caso las que rigen la vida de cada uno. Sin embargo, es necesaria la autocrítica más rigurosa y el trabajo constante. Pero primero aprended a fotografiar. Para mí esto constituye ya un problema sin fin.

Carta de Paul Strans a los estudiantes de fotografía

Helecho y gotas de lluvia. Paul Strand 1927-28.

 

A lo mejor también te interesa:

Carta de Sebastiao Salgado a los jóvenes fotógrafos.

Consejos de Steve McCurry a los jóvenes fotógrafos

Clases magistrales de Steve McCurry (1-5)

Consejos de algunos fotógrafos de Magnum (I)

Consejos de algunos fotógrafos de Magnum (II)

Carta de Sergio Larrain sobre la fotografía

Paul Graham. La fotografía es fácil, la fotografía es difícil

Carta de Paul Strand a los estudiantes de fotografía. (1923)

Paul Strand por Walter Rosenblum, 1973.

Todos somos estudiantes, algunos lo son por mas tiempo que otros más experimentados. Cuando dejéis de ser estudiantes, puede que dejéis de estar vivos en lo que concierne al sentido de vuestro trabajo. Por lo tanto hablo de estudiante a estudiante. Quiero deciros, pues, que antes de dedicar tiempo a la fotografía (que por otro lado os tomará mucho) pensad hasta que punto es importante para cada uno de vosotros.

Si lo que realmente perseguís es pintar u otra cosa, entonces no fotografiéis, salvo que se trate de pura diversión. La fotografía no es un atajo para llegar a la pintura, para llegar a ser artista o para cualquier otra cosa. Por otro lado si la cámara y sus materiales os fascina y motiva vuestra energía y vuestro respeto, aprended a fotografiar. Descubrid primero qué puede hacer esta cámara y estos materiales sin ninguna interferencia, únicamente con vuestra propia visión. Fotografiad un árbol, una máquina, una mesa, cualquier trasto viejo; hacedlo una y otra vez modificando la luz. Observad lo que registra vuestra película, descubrid los resultados que se obtienen con los distintos tipos de papel y gradaciones. Las diferencias de color que pueden obtenerse utilizando uno u otro revelador y en qué forma estas diferencias cambian la expresividad de la imagen. El campo es ilimitado, inagotable, sin salir de las fronteras naturales del medio. En resumen, trabajad, experimentad y olvidaros del Arte, del pictorialismo y de otras palabras en mayor o menor grado carentes de sentido.

Ved libros de autor, exposiciones, por lo menos conoceréis lo que han hecho los fotógrafos. Y observad también críticamente lo que se este haciendo en general y lo que cada uno de vosotros realiza ahora. Algunos han dicho que Stieglitz tenía fuerza porque hipnotizaba a sus modelos. Id y mirad lo que ha hecho con sus nubes; descubrid si sus poderes hipnóticos se extendían también sobre los elementos. Observad todas estas cosas. Ved qué significan para vosotros; asimilad lo que podáis y olvidaros del resto. Sobre todo mirad las cosas que os rodean, vuestro mundo inmediato. Si estáis vivos significará algo para vosotros y, si os interesáis lo suficiente por la fotografía y sabéis como usarla, querréis fotografiar ese significado.

Si permitís que la visión de otra gente se interponga entre el mundo y vuestra propia visión conseguiréis algo ordinario y sin sentido: fotografía pictorialista. Pero si conserváis esta visión clara, conseguiréis algo que por lo menos será una fotografía con vida propia, al igual que un árbol o una caja de cerillas, siempre que creáis que estas cosas tienen vida propia. Para conseguir esto no existen atajos, ni fórmulas, ni reglas; únicamente en todo caso las que rigen la vida de cada uno. Sin embargo, es necesaria la autocrítica más rigurosa y el trabajo constante. Pero primero aprended a fotografiar. Para mí esto constituye ya un problema sin fin.

Y mientras tanto…

paul strand

A lo mejor también te interesa:

Carta de Sebastiao Salgado a los jóvenes fotógrafos.

Consejos de Steve McCurry a los jóvenes fotógrafos

Clases magistrales de Steve McCurry (1-5)

Consejos de algunos fotógrafos de Magnum (I)

Consejos de algunos fotógrafos de Magnum (II)

Carta de Sergio Larrain sobre la fotografía

Paul Graham habla sobre la fotografía

Carta de Stephen Shore a un joven artista.

A %d blogueros les gusta esto: