Entrevista a Carlos Álvarez.

Aquí está nuestra primera entrevista:) Espero que os guste y que hagamos más como ésta. La siguiente ya sabéis que será a Adrián Dominguez.

Miguel Tejero: ¿Por qué haces fotos?

 

Imagino que por el placer que me da. Por la emoción. También porque me libera. Es una forma de reventar por algún lado, y expresar cosas que no sabría transmitir de otro modo y como lo llevo haciendo desde pequeño supongo que es un lenguaje que forma parte de mí.

Tamara: Se dice siempre que “una imagen vale más que mil palabras” pero, ¿qué significa para ti la fotografía si lo tuvieras que resumir en una sola frase?

 

Es una bonita frase aunque siempre depende de las palabras y de las imágenes. Una solo frase de Dylan lleva muchas imágenes potentes dentro.

Diría que las fotos son los ojos de un narrador que cuenta historias.

 

 

Tamara: Yo creo que la forma de mirar-observar nuestro entorno cambia si llevamos entre las manos una cámara o no. Ahora bien, ¿en qué momento, o mejor dicho, qué te hace pensar que una determinada imagen-escena-situación puede ser una buena foto?, ¿cuánto hay de intuición y cuánto de conocimientos técnicos?

Llevar una cámara encima desde luego que te obliga a mirar de otra manera. La cámara pesa y uno no la lleva porque sí.

Por lo general, previsualizo o imagino la escena antes de fotografiarla. De modo que cuando miro por el visor ya se a donde quiero llegar. Mis fotos son sencillas así que la técnica no tiene un papel brillante en el proceso.

Yo apuesto todo a la intuición, me muevo por impulsos. Con los años, uno adivina el partido que le puede sacar a cada situación y vas más al grano. Todos sabemos a que bares hay que ir para escuchar buena música, supongo que es algo así.

 

Susana: ¿Dónde te formaste como fotógrafo?

 

Durante años estudié en la escuela española de fotógrafos y posteriormente hice seminarios, talleres y masters en distintos lugares… aunque no creo que sea muy importante la formación académica, la fotografía se aprende cada día en nuestra vida cotidiana, soy un poco escéptico respecto a los títulos.

Si te interesa la fotografía comercial y necesitas conocer ciertas pautas fenomenal pero para el resto creo que tu ombligo sabe más que los demás.

 

Susana: ¿Qué equipo utilizas: cámaras, objetivos, flashes…?

 

Casi todo lo hago desde hace tiempo con Canon 5D; también tengo cuerpos de 6×7, telemetricas… Polaroid 1200si, Land 250…  aunque en realidad no soy ningún enamorado de los cámaras, solo me preocupan las lentes y hay procuro tener el mejor 85mm, 50mm, 20mm que me pueda permitir. No suelo utilizar flash en cámara, si acaso utilizo la octa de Elinchron o un anular chiquitito que me resulta muy divertido.

Miguel Tejero: ¿Cuáles son tus autores de referencia?

Como referencia y brújula, Alberto García-Alix, sin duda. Actitud, compromiso y brillantez.

Después disfruto mucho con los trabajos de Anders Petersen, Antoine D´Agata, Robert Frank, Paulo Nozolino… y a veces con William Eggleston y Lee Friedlander. También me gusta lo que hacia Annie Leibovitz en los 70…

Joselu: No sé si me equivoco pero pareces preferir el formato tradicional frente al digital. Polaroid manifestó su deseo de dejar de producir película… ¿Son importantes estas cosas en tu trabajo, o el mundo que representas en sus imágenes tiene perfecta plasmación en formatos digitales y por tanto no tiene importancia esta cuestión para ti?

Actualmente, en película solo disparo con Polaroid. Es una cuestión de romanticismo. Me gusta saber que la foto ha sido parida insitu y que conserva en olor del lugar donde se hizo. Si tenia las manos grasientas de comida en aquel momento, la grasa permanece ahí…

Desde hace no mucho se puede volver a comprar película nueva para Polaroid ya que han comenzado a fabricarla otra vez en The Impossible Project

Respecto a si son definitorios o no los formatos digital o analógico, diría que no. Para mi lo único que importa es la foto. Si transmite o no. Al fin y al cabo todas las cámaras tienen el mismo cometido.

Cuando escuchamos música no nos planteamos si los músicos han grabado de esta manera o de la otra, simplemente si nos gusta o no… nadie defendería a una canción por el mero hecho de estar grabada en analógico…

 

Susana: ¿Retocas tú mismo las fotografías o tienes algún asistente?

He tenido asistente pero creo no necesitar esa figura, tengo colaboradores. Es decir, para trabajos comerciales grandes echo mano de mi retocador de confianza pero para mi obra lo hago yo todo, ya que solo tengo que optimizar para imprimir en laboratorio y poco más…

 

Neus Villar García: En Where dreams end, me ha parecido que eran contactos, ¿utilizas película? Si fuera así, ¿qué tipo de película para poder lograr esos colores?

 

En ese proyecto si que utilicé película. En concreto Kodak VS 100 ISO forzado un paso. En el resto son fotografías digitales.

 

 

Sottoacqua: En Complete before leaving, nos muestras una imagen de Las Vegas muy diferente a la que solemos estar acostumbrados. ¿Es la sensación que realmente te transmite la ciudad o has decidido fotografiar las afueras para mostrar ese otro lado no tan conocido?

 

En realidad es una metáfora acerca del amor perdido. La ciudad de Las Vegas como icono de luz y el artificio, hace las veces de la fogosidad del amor y los objetos-escenas que fotografío están de espaldas a esto. Perdidas en el desierto, o bien abandonadas pero mostrando el reflejo de la ciudad desde su postura de abandono.

 

Sottoacqua: ¿Cuál es tu fotografía favorita y por qué? 

 

Pues es una fotografía sencilla de prensa pero me encanta. En 2008 encontraron dos esqueletos en un yacimiento de la ciudad italiana de Mantua. Se trataba de un matrimonio al que enterraron juntos y han permanecido abrazos bajo tierra desde el neolítico, hace 6000 años…  un acto poético memorable.

Enrico Pajello (Reuters)

 

 

Joselu: ¿Qué tal es la experiencia de la “autoedición” de sus trabajos y cómo está encajando en el mundo editorial que tenemos?

Francamente positiva. Es algo que siempre había querido hacer. Hace poco Jaji Iglesias (amigo y escritor) y yo montamos Ediciones Sin Amor, nuestro propio sello, a través del cual editamos libros de fotografía, literatura y otras artes.

Creo que es muy enriquecedor ya que te obliga a dominar ciertas tareas que desconocías pero que a la vez te hacen mejorar en el resultado final de la obra.

Procuramos ir paso a paso y encontrar nuestro espacio. De momento estamos teniendo muy buena acogida aunque lejos de los grandes circuitos de distribución…

 

 

Sebas: Soy un modesto aficionado a la fotografía que lleva unos cuantos años siguiendo tu trayectoria y he tenido la oportunidad de asistir a algunas de tus exposiciones en distintos puntos de España. He podido observar como tu obra ha ido cambiando a lo largo de los años y me gustaría hacerte tres preguntas al respecto: ¿Cómo vive el artista estos cambios en su obra a lo largo del tiempo? ¿Los cambios se producen de forma progresiva o son más bien radicales? ¿Hay algún hecho, acontecimiento o motivo que haya precipitado estos cambios en tu obra?

 

Es una buena pregunta. Cada día, cuando me levanto soy una persona y cuando me acuesto, otra distinta. Aun soy joven e imagino que la obra de cada uno va madurando a su lado.

Supongo que si se pueden ver ciertos cambios con el paso del tiempo pero creo que la esencia sigue siendo la misma. Ya no siento las mismas cosas que cuando tenia 20 años y tampoco tengo los mismos hábitos, llevo más heridas en el lomo y en consecuencia mis imágenes cambian.

 

Si por otra parte, te refieres a la presentación de las ultimas exposiciones. Si es cierto que me he salido del montaje tradicional para procurar ser consecuente con lo que se muestra. No olvido los materiales de conservación y todo eso pero si intento dar un plus con información y fetiches…

Ángela Álvarez: En tus fotos parece que siempre estás lejos de casa, ¿crees que es necesario viajar fuera para hacer buenas fotografías?

No lo creo en absoluto, yo me dedico a relatar mi vida, estar lejos de casa es solo una opción, como ir al bar con los amigos. Yo hablo de lo que veo y de lo que siento o padezco, sin cámara iría a los mismos lugares y haría las mismas cosas. No es necesario viajar para beber buen vino.

Susana: ¿Cómo te financias los viajes? ¿Vives de la fotografía o tienes otros trabajos?

 

Financio los viajes con lo que va sobrando de las ganancias; desde la adolescencia me dedico a la fotografía y una cosa ha ido alimentando a la otra. No tengo hijos que alimentar, ni coche que mantener, ni hipoteca así que hasta el momento me manejo con cierta libertad.

 

 

Susana: ¿Haces fotos siempre solo o a veces vas acompañado?

 

Generalmente las hago solo, me permite estar más fino en ciertos aspectos. Cada uno tiene sus formulas. Disfruto mucho de la soledad y tengo tendencia a distraerme cuando estoy acompañado.

 

 

Sottoacqua: ¿Qué te impulsa a emprender un nuevo proyecto? ¿Buscas un tema o simplemente lo encuentras?

 

Normalmente  el germen de los proyectos surge de forma espontánea. Después lo maduro, pienso mucho acerca de una idea e investigo distintas vías antes de empezar con algo. Los libros y los discos que escucho me llevan a muchos sitios. Siempre he encontrado claves en otras artes que actúan como detonador, después me sumo yo.

 

 

Susana: ¿Cómo compaginas tu vida profesional (en cuanto a viajes se refiere) con tu vida familiar, de pareja y amigos?

 

Pues casi casi haciendo piruetas, siempre hay momentos en que tienes que renunciar o bien al dinero o  bien a viajar y eso es lo más difícil. De momento las cosas van saliendo…

Por otra parte, cuando comienzas a pasar cierto tiempo fuera algunas cosas terminan por resentirse, tal vez todas menos las amistades.

 

 

Sottoacqua: ¿Qué consejo les darías a los fotógrafos que están empezando?

 

Que miren mucho para dentro y no demasiado para fuera. La técnica fotográfica se puede aprender en una tarde pero una mirada tarda más tiempo en definirse, así que cuanto más personal y propia sea la nuestra, con más fuerza y argumentos podremos defenderla y más se distanciara del resto.

También recordar que el equipo es la parte menos importante de todo, simplemente es una herramienta. Para hacer fotos basta con tener ojos y memoria, nada más.

 

 

Sottoacqua: Pregunta casi obligada: ¿sueles leer blogs de fotografía? ¿Cuáles?

 

Suelo seguir los blogs de amigos fotógrafos pero no son informativos, me gusta mucho este, esta muy elaborado y tiene información de mucho interés.

 

 

Sottoacqua: Muchas gracias.

 

Gracias a ti, ha sido un placer.

Su web.

Exposición de Guy Bourdin en la Sala Canal de Isabel II

La Sala Canal de Isabel II de la Comunidad de Madrid abrirá al público el próximo jueves, 14 de octubre, la primera exposición realizada en España del célebre fotógrafo de moda, dibujante y pintor Guy Bourdin (1928-1991).

La muestra, titulada Guy Bourdin. A message for you, se compone de 75 fotografías en color y dos proyecciones de vídeo centradas en el trabajo de Bourdin de finales de la década de 1970, momento en el que sus imágenes constituyeron un punto de inflexión en la historia de la fotografía de moda, convirtiéndose en el más renovador de los fotógrafos de este ámbito en el siglo XX.
Estética Bourdin

Con una estética absolutamente reconocible, la obra de Bourdin, una de las más personales y peculiares de la historia de la fotografía, se ha convertido un icono dentro del mundo de la moda. Ya en sus inicios, sus obras no dejaban indiferente a nadie. En uno de sus primeros catálogos, publicado en 1952 con motivo de una exposición fotográfica en la galería francesa Galerie 29 -tan sólo llevaba dos años exponiendo-, el artista estadounidense Man Ray le dedicó la presentación del libro.

A partir de entonces, Bourdin comenzó una carrera artística imparable que le llevaría a exponer sus fotografías, dibujos y pinturas en numerosas galerías y destacados museos, como el Museo Internacional de Fotografía, la Casa George Eastman y los museos de arte moderno de Rochester, Nueva York y San Francisco; a publicar sus trabajos en las mejores revistas de moda del mundo, como Vogue (en varias de sus ediciones internacionales), Harper’s Bazaar o Photo; y a trabajar para algunos de los mejores diseñadores y marcas de moda, como Issey Miyake, Gianfranco Ferré, Gianni Versace, Loewe, Claude Montana, Emanuel Ungaro o Chanel.

Nicolle Meyer, modelo y musa

Los años finales de la década de los 70 son los mejores años de su carrera, y constituyen el punto central de esta exposición basada en la colaboración entre Guy Bourdin y su modelo Nicolle Meyer. Recién cumplidos los 17 años, la modelo conoció a Bourdin y su trabajo con el fotógrafo se ha convertido en el cuerpo central de sus imágenes. Es en los proyectos que realizó con esta modelo donde mejor se subraya el aspecto más vanguardista de sus fotografías y su sólida influencia en algunos de los artistas contemporáneos más rompedores. Esta serie de intensas imágenes, por otra parte, constituyen un punto de inflexión en la historia de la fotografía de moda.

Además, Bourdin fue galardonado en 1985 con el Gran Premio Nacional de Fotografía de Francia -aunque se negó a aceptarlo- y con el premio Infinity Award en 1988, distinción otorgada por el Centro Internacional de Fotografía de Nueva York por su campaña publicitaria para Chanel.

Del 14 de octubre al 9 de enero de 2010.

Hoyesarte

Luis Baylón. El fotógrafo caníval

 

Luis Baylón

Luis Baylón

Cuando alguien sale a la calle, sabe que lo hace como un actor enfrentado a su propio escenario. Lo primero son las siluetas, los reflejos, y después las sombras, como en un teatro, la ausencia de luz para mirar porque el foco está sobre él mismo, sobre nosotros. Y entonces nos convertimos en maniquíes, en objetos, entonces somos una más de las múltiples piezas olvidadas en un escaparate, porque en los escaparates se muestran los objetos, pero también se olvidan, y con el olvido la oscuridad lo cubre todo y la memoria desaparece: desparecen las peluquerías, las tobilleras, los angelitos, los cuchillotes de castrar y los bragueros, desaparecen los lacitos y muñecos, los perros y los gatos, los relojes, las manos articuladas, los collares y las perchas desnudas. (…)

Cuando un fotógrafo sale a la calle, lo hace para participar del asombro, del exterior, de la noche, de los objetos, y lo hace convencido de que el teatro de la vida es en realidad un banquete para miserables donde de vez en cuando aparecen joyas, tesoros iluminados y pretéritos, que también fueron olvidados: animalitos para la fiesta y el festín nacional, maniquíes vestidos esperando -entre engalanados y divinos- el aval de los ojos del transeúnte, cuando saben que nadie se ocupará de ellos, porque es fin de temporada y toca liquidación. (…)

Cuando un fotógrafo mira un escaparate, lo hace en soledad, en silencio, casi invisible, como un elemento que renace desde el realismo exterior para inventar ficciones. Pero si un fotógrafo encuentra la poesía en un escaparate, sin duda debe tratarse de un caníbal.

Baylón lo es.

Javier Ortega.

El 22 de Octubre se inaugurará una exposición suya en Photo Espacio Galería (Calle Virgen de Belén, 16, Madrid)

Visto en Fotoblog.

Un vistazo a Luis Baylón.

 

Luis Baylón

 

Cuando alguien sale a la calle, sabe que lo hace como un actor enfrentado a su propio escenario. Lo primero son las siluetas, los reflejos, y después las sombras, como en un teatro, la ausencia de luz para mirar porque el foco está sobre él mismo, sobre nosotros. Y entonces nos convertimos en maniquíes, en objetos, entonces somos una más de las múltiples piezas olvidadas en un escaparate, porque en los escaparates se muestran los objetos, pero también se olvidan, y con el olvido la oscuridad lo cubre todo y la memoria desaparece: desparecen las peluquerías, las tobilleras, los angelitos, los cuchillotes de castrar y los bragueros, desaparecen los lacitos y muñecos, los perros y los gatos, los relojes, las manos articuladas, los collares y las perchas desnudas. (…)

Cuando un fotógrafo sale a la calle, lo hace para participar del asombro, del exterior, de la noche, de los objetos, y lo hace convencido de que el teatro de la vida es en realidad un banquete para miserables donde de vez en cuando aparecen joyas, tesoros iluminados y pretéritos, que también fueron olvidados: animalitos para la fiesta y el festín nacional, maniquíes vestidos esperando -entre engalanados y divinos- el aval de los ojos del transeúnte, cuando saben que nadie se ocupará de ellos, porque es fin de temporada y toca liquidación. (…)

Cuando un fotógrafo mira un escaparate, lo hace en soledad, en silencio, casi invisible, como un elemento que renace desde el realismo exterior para inventar ficciones. Pero si un fotógrafo encuentra la poesía en un escaparate, sin duda debe tratarse de un caníbal.

Baylón lo es.

Javier Ortega.

El 22 de Octubre se inaugurará una exposición suya en Photo Espacio Galería (Calle Virgen de Belén, 16, Madrid)

Visto en Fotoblog.

Steve McCurry. Tormenta de arena

Era el año 1984, iba en un taxi conduciendo a través del desierto en Rajasthan en el noroeste de la India. Era Junio, el mes más caluroso, y se levantó esta tormenta de arena. Pasé de un día claro y soleado a uno oscuro y polvoriento, con un fuerte viento. Mi primera reacción fue proteger mi equipo, pero luego me di cuenta de que debería salir y hacer algunas fotos porque era muy dramático. Después de todo, siempre puedes comprar una cámara nueva pero las buenas fotos escasean.

Empecé a mirar a mi alrededor y vi estas mujeres. Habían estado trabajando al borde de la carretera y cuando empezó la tormenta se abrazaron para protegerse. Así que corrí a través del campo hasta donde ellas estaban.

Estaban cantando alguna canción religiosa, ajena para mí, pero angustiosa por el viento y el polvo. Era muy difícil respirar. No podías ver. Es entonces cuando la mayoría de la gente corre a protegerse. Estaba intentando conseguir un par de fotos y mantener la compostura. Estuve allí alrededor de dos o tres minutos, después se pasó la tormenta y eso fue todo.

Creo que la foto transmite una buena  sensación de cómo es una tormenta de arena. Hay un buen juego para conseguirlo, la composición es fuerte y los colores interesantes. Parece como si estuvieses mirando desde arriba esas vasijas, así que debí de utilizar un objetivo ligeramente gran angular –simplemente cogí lo primero que pillé y corrí atravesando ese campo. Pero se ve bien. Y al final, no se me estropeó la cámara.

Steve McCurry, The Guardian

Pie de foto: ‘Tormenta de arena’ de Steve McCurry

Era el año 1984, iba en un taxi conduciendo a través del desierto en Rajasthan en el noroeste de la India. Era Junio, el mes más caluroso, y se levantó esta tormenta de arena. Pasé de un día claro y soleado a uno oscuro y polvoriento, con un fuerte viento. Mi primera reacción fue proteger mi equipo, pero luego me di cuenta de que debería salir y hacer algunas fotos porque era muy dramático. Después de todo, siempre puedes comprar una cámara nueva pero las buenas fotos escasean.

Empecé a mirar a mi alrededor y vi estas mujeres. Habían estado trabajando al borde de la carretera y cuando empezó la tormenta se abrazaron para protegerse. Así que corrí a través del campo hasta donde ellas estaban.

Estaban cantando alguna canción religiosa, ajena para mí, pero angustiosa por el viento y el polvo. Era muy difícil respirar. No podías ver. Es entonces cuando la mayoría de la gente corre a protegerse. Estaba intentando conseguir un par de fotos y mantener la compostura. Estuve allí alrededor de dos o tres minutos, después se pasó la tormenta y eso fue todo.

Creo que la foto transmite una buena  sensación de cómo es una tormenta de arena. Hay un buen juego para conseguirlo, la composición es fuerte y los colores interesantes. Parece como si estuvieses mirando desde arriba esas vasijas, así que debí de utilizar un objetivo ligeramente gran angular –simplemente cogí lo primero que pillé y corrí atravesando ese campo. Pero se ve bien. Y al final, no se me estropeó la cámara.

The Guardian

Hazle una pregunta a Carlos Álvarez

Los que nos seguís en Facebook ya sabréis de qué va el tema, a los que no, os lo cuento en un plisplás. Cuando fui a Entrefotos, estuve charlando con unos cuantos fotógrafos que tenían su obra expuesta y se me ocurrió que estaría bien que pudiéramos entrevistar a algunos de ellos para el blog. Seleccioné a los que más me gustaron, les escribí y aquí está el primero, Carlos Álvarez al que le podéis mandar todas las preguntas que queráis. Os lo presento un poco:

Where dreams end

Carlos es un joven talento que con tan sólo 13 años empezó a tomarse la fotografía “en serio” y a los 16 ya publicaba sus primeras fotos. Se fue a Madrid a formarse y mientras tanto trabajaba como fotógrafo de moda, arquitectura, reportajes, etc.

Además de fotógrafo, ha creado, junto a Jaji Iglesias, su propia editorial llamada Ediciones Sin Amor en el que editan “libros de artista, libros de fotografía, libros de literatura, de pintura… híbridos, con la única premisa de que los artistas sean de nuestra comba”. Y entre ellos, editan por supuesto sus propios libros. Jaji pone los textos y Carlos, como no, las fotografías. Así han publicado ya Vómitos de vida y Wisky con tila.

Sandstorm, desierto de Arizona.

Recientemente ha publicado su último libro, titulado RUN, que es una recopilación de fotografías polaroid tomadas a los largo de la última década en sus viajes alrededor del mundo y que va desde una tormenta de arena en Arizona hasta la vista desde la ventana de su casa.

Where dreams end, California, 2006.

Where dreams end es un proyecto realizado en 2006 en un viaje a través de la costa californiana. Son imágenes tomadas de madrugada, que es cuando a Carlos más le gusta fotografiar, caminando solo por las calles o a través de la ventanilla del coche. Todas ellas están hechas a través de una “barrera” ya sea, una ventana, una verja, etc.

Complete before leaving

En Complete before leaving, Carlos Álvarez nos muestra la otra cara de Las Vegas, la menos conocida, apartada de las luces de neón, los casinos y el glamour. En Arteinformando dicen de este trabajo:

Desde el otro lado, desde el lado del perdedor que abandona la rutina de los neones y los casinos para adentrarse en la realidad más cruda de Las Vegas, constituye el lugar desde el que dispara Carlos Álvarez, como captando el rastro y las huellas de una visión de Las Vegas que aunque parezca artificial, lleva los sentidos a flor de piel.

The wound behind the door.

Y The wound behind the door, quizás uno de sus trabajos más inquietantes, nos muestra una galería de su paso por moteles: camas deshechas, las vistas a través de sus ventanas o sus puestas entreabiertas, paredes cubiertas de papel pintado… Carlos lo describe como: “Un peregrinaje por pensiones de mala muerte, arrastrado por la el desamor y la bebida e impregnado de la literatura de Charles Bukowsky, Leopoldo María Panero, Luis García Montero (Habitaciones separadas), sobre todo Dylan…” El crítico e historiador de arte Pablo Flores escribe sobre este trabajo:

Cuesta recordar los viajes. Más si éstos son sólo una sucesión pasiva de acontecimientos. En ocasiones las fotografías actúan como memoria de lo que sucedió. Pero parece que éste no es el caso de Carlos Álvarez.. Más que como recuerdos, sus fotografías parecen abrirse paso como reminiscencias o huellas de un camino aún por trazar. No hay viaje sin su fotografía. La fotografía es directamente el viaje. No hay nada en sus fotografías que aluda de forma directa al viaje. El mero hecho de estar o recorrer – una secuencia temporal que avanza y retrocede, del día a la noche – impulsa la imagen. Visiones silenciosas y desérticas, sudorosas, cansadas y hasta claustrofóbicas, alteradas por algún que otro oasis de autorretratos – que constata la existencia del fotógrafo – denotan la desidia propia de un viaje sin rumbo.

 

Pues esto es todo, espero que os haya gustado y que tengáis un montón de preguntas que hacerle. Dejaré una semana para que las enviéis, podéis dejarlas aquí, en Facebook, o mandármelas por email (reinatoresano@gmail.com). Estará esto abierto hasta el próximo domingo (10 de Octubre)😉

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